lunes

AMOR FOU

Me gusta cuando
estás ausente
porque miras al cielo
y respiras suspirando
y sonríes sin razón
como sonríen los niños
y te acaricias el pelo
lentamente y parece
que no escuchas pero
estás a mi lado
Oye, ¿me escuchas?
Despierta pánfila
o te arreo un guantazo

Nota del administrador del blog:
Al estar escrito en 1993 este poema es previo a la conmoción social de la violencia de género. En un intento por no herir sensibilidades Torrent revisó el poema original, sustituyendo el verso "despierta tonta" por el más políticamente correcto "despierta pánfila".

sábado

SIN TÍTULO

Tú eres viento
y taciturna te escurres de mi tacto
esquivas mis labios
y tictacteas como el reloj.
Acaricio tu grasienta melena
y mi mano desaparece en ella.
Tiro y es en vano
cuanto más fuerzo
más me interno
en tu selva capilar.

Buscando tu cuero cabelludo pierdo los brazos
Cabeza, tronco y piernas se internan poco a poco.
Nado en tu mar de negros cabellos.
Vuelo en el bamboleo de tu peinado afro.
Me encuentro a dos exnovios,
tu mascota desaparecida y un cartero.
"Hola, buenas tardes".
Te duchas y trago champú,
mi único alimento en días.
Tu cepillo me hace sangrar.
El asfalto es un misterio de tinieblas
a través del aire en tu melena.
Me acurruco
y existo
hasta la próxima visita a la peluquería

martes

V


En el caballo disecado
Se esconde la cápsula de tiempo
Nos veremos en 100 años
Tú y yo dentro
Escondidos en el agujero
Esquivando los tanques
Desplegando el periscopio

lunes

VII

Láminas de vidrio
Rodean tu altar
Que nadie lo mancille
Que nadie me despierte
Que no sieguen el dulce sueño
Que no detengan las palabras
Escritas mientras pensaba en ti
Nadie había caído tan rápido
De iconoclasta a idólatra
En una sola lección
De ateo a fanático religioso
De miliciano a cruzado
Inmolado por tu amor
Con mis vísceras en tu altar
Como tributo y sacrificio

jueves

REGALO


Eres duna que esparce la tromba
Y acariciada por la galerna
Me sonríes.
Comerciante de verdades,
Brebaje de la vida eterna,
Dragón lunar.
Eres el borde del precipicio
Y yo el loco que te observa
Alcanzar la luna.
Ese abismo eres de noche
Y el canto fuera de la cueva,
Niña y demonio.
Por abrir mis ojos cansados
Eres miedo y vida
Eres luz
Inmortal
Como tus hoyuelos,
Como tu tibia sonrisa,
Como la sima sideral.
Como mi simiente,
Atontada por tus pastillas,
Como un segundo de duda.

miércoles

SIN TÍTULO XII

Espacio y tiempo se confunden
A menudo en mi cabeza
Mirándote... obvio mi minutero
Niña de belleza inmaculada y grotesca
Te lamo
Lamo tu lacito rosa
Lamo tus zapatos color verde aceituna
Lamo tus tacones de aguja
Lamo el ennegrecido chicle que hay pegado a ellos
Lamo tus rosadísimas mejillas
Y te mancho de chicle y de mi verdad
Lamo tu depilado y perfumado sobaco
Que en ti sólo puedo llamar axila
Tu sexo, inmarcesible, lo lamo también
Lamo tu pompón carmesí de animadora
De equipo de rugby de escuela privada
Lamo a tu poni blanco
Lamo a tu papi, dueño de una cadena de hipermercados
Te lamo, niña pija,
Porque sólo envuelta en mis babas eres mía

domingo

I

A veces creo sombras de luz
Hechas con tu rostro pálido,
Termitas atómicas y espejos
De tierra mojada.

Me envuelven como mantos,
Capas de rayos de sol y el
Rojo de las suaves cadenas
De tu policromático cabello.

Me asaltan en mi insomnio,
Me llevan a su mundo,
Tan hermoso que jamás
Pudo ser imaginado.

Mi mente dice que es una ilusión,
Mi cuerpo me habla de mentira,
De fracaso, como siempre, mi corazón.
Y mi alma vuelve a entregarse una vez más.

Es vapor que se hunde en el cielo
Y me vuelve a hablar de lo que es
Y será, si pierdo miedo,
Olvido y esperanza.

Es una música tenue que me sumerge
En un océano centelleante
De corales monstruosos, lágrimas sólidas,
Fósiles, estrellas y seres inventados.

Es un lugar que nadie entiende,
Nunca supieron ver.
Pero no puedes culparles,
No miran desde tus ojos.

Cuando salgo a la superficie
Tengo miedo de perder las branquias.
Quién va a poder acariciar ese mar
Ahora que estoy lamiendo la arena.

Sombras de luz, volved
Y atravesad mi piel, hacedme transparente,
Volvedme incorpóreo, dadme lo invisible,
Sed mi refugio y mi ventana.

No dejéis que me vuelva noche,
No hagáis duro lo suave, tibio
Lo llameante, dadme vida.
Una noche más de vida.

Sigue sonando la música, más ligera.
A cada momento más ligera.
Nunca se irá, cada vez más hermosa.
Volando, armonía de sombra de luz.